martes, 3 de enero de 2023

LAS MÁXIMAS PITIAS DE DELFOS.

     

 Las mínimas, y osadas, pifias de Poz.

         

    La actividad oracular siempre ha tenido un fuerte predicamento en las inteligencias comunes, porque, frente a los desafíos de la vida, la voz del más allá , aun sometida a intérpretes delirantes, parece traernos una sabiduría que nos ilumina la toma de decisiones. Las pitonisas han sido una institución en muchas culturas y han actuado, bajo uno u otro disfraz, como guías de perplejos y confundidos en el seno de las sociedades. Nuestras brujas medievales, o troteras y danzaderas como Celestina, fueron sus herederas. Hoy, bajo la forma menos desafiante de lectores del Tarot, la carta astral, el popular horóscopo o mancias de muy diversa naturaleza, seguimos prestando atención a los mensajes crípticos de los que hemos de sacar un provecho que se traduzca en una vida mejor. ¡Si hasta desde las pantallas de la televisión oímos recetas, consejos, prohibiciones y alientos para sacar de la encrucijada a las almas sencillas, ingenuas  e ignaras que buscan en tales «revelaciones» verdades a las que habrían de aproximarse por otros medios, quizás, ¡ay!,  inaccesibles para ellas.

         El laconismo de los oráculos sintetiza una sabiduría exprimida de la experiencia en la observación atenta del radio íntimo que nos sitúa en el centro de la vida mínima, lejos de las páginas inmortales de la Historia, entrañados en la intrahistoria unamuniana. Pocos saberes, como los ocultos, que nos digan tanto ¡y tan certero! del paso de las generaciones sobre la Tierra. En el templo de Delfos muchas de esas máximas capaces de regir a todo un pueblo se inscribieron en sus muros para recordatorio perpetuo de la sabiduría esencial. En cierta manera, un sabio contemporáneo, si contemplamos bien las cercanías y las lejanías históricas, como Michel de Montaigne, quien aprendió antes el latín que su propia lengua materna, el francés, hizo lo mismo con el estudio instalado en el famoso torreón de su hacienda, pues decoró las vigas del mismo con aforismos inexcusables.

         Del acervo total de dichas máximas  pitias es evidente que la más famosa es la catalogada en octavo lugar: Γνθι σαυτόν. «Conócete a ti mismo», pero es, así mismo, la más enigmática; mucho más que la que los antiguos destacaron junto a ella por ser una norma de vida áurea:  Μηδέν άγαν. «De nada en exceso». Junto a estos dos pilares de la morigeración, palidecen, sin duda, muchos de los «buenos propósitos» que vienen a definir, en cierta forma, una suerte de ética universal.

Estas son las 147 máximas inscritas en los muros del templo de Apolo en Delfos, según Ioannes Stobaeus, neoplatónico del siglo V d.C. Pido su permiso para entrometerme en tanta solemnidad y quitarles hieratismo a estas máximas/cariátides que han soportado más de una civilización. Que el sentido del humor no desvirtúe el profundo aprecio que le tengo a la sabiduría popular, hermética o no, como ya tuve ocasión de comentar en otra entrada de este Diario, la titulada ¿Aforrefranes o Refraforismos? No se tome por irreverencia, sino por juego soso de intelector perversamente bombástico.

 

1. Έπου θε. Obedece al dios.

No hay mayor escéptico que quien necesita la idea de dios.

2.  Νόμοις πείθου. Obedece a las leyes.

La ley es el fracaso de la especie.

3.  Θεούς σέβου. Respeta a a los dioses.

Astutismo es, en rigor, el autismo de dios.

4.  Γονείς αίδου. Respeta a tus padres.

Deber de los padres es ganarse el respeto de sus hijos.

5.  Ηττώ υπέρ δικαίου. Sométete a la justicia.

No siempre la Justicia es «de justicia».

6.   Γνθι μαθών. Aprende a aprender.

Variación: «De todo se aprende en la viña del Señor…»

7.   Ακούσας νόει. Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.

No hay odio sin un embotado oído.

8.   Γνθι σαυτόν. Conócete a ti mismo.

No buscamos tanto conocer la realidad cuanto casarnos con nuestra opinión.

9.   Γαμεν μέλλε. Cásate.

El matrimonio es, en sus inicios, una sociedad de bienes gananciales y, en sus postrimerías, una sociedad de socorros mutuos.

10. Καιρν γνθι. Se oportuno.

¡Cuántos, creyendo ser oportunos, no son sino meros oportunistas!

11. Φρόνει θνητά. Piensa que eres mortal.

Si la vida es un «sinvivir» permanente, ¿será la muerte un «sinmorir» constante?

12. Ξένος ν σθι. Reconoce cuando estás fuera de lugar.

No hay osadía más atrevida que la de creerte indispensable.

13. Εστίαν τίμα. Honra tu casa.

En la superficie no somos sino la frágil carcasa de nuestros genes.

14. Άρχε σεαυτού. Contrólate.

El esfuerzo ciego de la actividad compulsiva conduce a la melancolía.

15. Φίλους βοήθει. Ayuda a tus amigos.

Somos amigos de las grandes y sonoras decisiones; pero más aún lo somos de las vergonzosas y calladas deserciones.

16. Θυμο κράτει. Domina tu carácter.

No lo parece, pero el carácter tiene más de obra de ingenio que de naturaleza.

17. Φρόνησιν σκει. Ejercita la prudencia.

Solo la prudencia nos evita la impudencia.

18. Πρόνοιαν τίμα. Honra la previsión.

Prever es desafiar al todopoderoso azar.

19. Όρκ μη χρω. No te sirvas de los juramentos.

El juramento es la puerta de entrada al cómodo salón de la pasividad.

20. Φιλίαν αγάπα. Ama la amistad.

Un círculo de amistades tiene mucho de soga con nudo corredizo.

21. Παιδείας αντέχου. Persevera en tu educación.

Aparentar saber es el perfecto maquillaje de la ignorancia.

22. Δόξαν δίωκε. Persigue el honor.

Que tu honor preceda a tu nombre.

23. Καλν ε λέγε. Alaba al bueno.

¡Lo que les complica la vida a tantos la difícil sencillez de la bondad genuina!

24. Σοφίαν ζήτει. Busca la sabiduría.

El silencio es el único terreno donde medra la semilla de la sabiduría.

25. Ψέγε μηδένα. No censures.

El cotilleo es la cota de malla de la estupidez.

26. Επαίνει αρετήν. Ensalza la virtud.

No hay mayor defensa de la virtud que su práctica cotidiana.

27. Πράττε δίκαια. Actúa de modo justo.

¡El acto justo ipso facto!

28. Φίλοις ευνόει. Sé benévolo con tus amigos.

Quiere bien a quienes bien te quieren.

29. Εχθρούς αμύνου. Aparta a tus enemigos.

El enemigo, lejos; pero nunca en el olvido.

30. Ευγένειαν άσκει. Ejercita la nobleza.

La nobleza es el roble del lugar ameno de la virtud.

31. Κακίας απέχου. Aléjate del mal.

¡La sutil maldad de las piedras a la hora de elegir el camino por el que hemos de volver a pasar!

32. Κοινς γίνου. Sé imparcial.

¡Que la imparcialidad no te aparte de la compasión!

33. δια φύλαττε. Protege lo que es tuyo.

Tener, por poco que sea, nos confirma en el ser.

34. λλοτρίων πέχου. Aléjate de lo que es de otros.

Paradójicamente, la envidia ciega.

35. Εύφημος ίσθι. Ten buena reputación.

Dejar memoria de sí es la única manera de vivir eternamente, y en ella la fama no hace distingos entre dejarla hermosa u horrenda.

36. Φίλ χαρίζου. Haz favores a los amigos.

A los amigos, el favor solo se les puede hacer con fervor.

37. Άκουε πάντα. Escúchalo todo

La nave de Ulises es un oído atento.

38. Μηδέν άγαν. Nada en exceso.

De todos un poco, pero todo de ninguno.

39. Χρόνου φείδου. No pierdas el tiempo.

El apogeo de la megalomanía: «Dame un poco de tiempo…»

40. ρα τ μέλλον. Piensa en el futuro.

Comenzar mucho, diseminarse, es sembrar futuro.

41. Ύβριν μίσει. Aborrece la arrogancia.

Si sería fatuo que, en vez de un álter ego, se erigió un altar ego.

42. Ικέτας αίδου. Respeta a los suplicantes.

La súplica siempre es una abierta plica de agravios.

43. Πσιν ρμόζου. Sé complaciente con todos.

Complacer es un placer de dos direcciones.

44. Υιούς παίδευε. Educa a tus hijos.

Desconocer no es ser inculto. Ser inculto es no querer conocer.

45. Έχων χαρίζου. Sé generoso cuando tengas.

Sí, un ser solidario es un sol diario…

46. Δόλον φοβού. Cuídate del engaño.

El nihilismo no es hijo del desengaño, sino de las bodas bobas entre la ingenuidad y el entusiasmo.

47. Ευλόγει πάντας. Habla bien de todos.

Hablar no es lo mismo que decir, ni un hablante es lo mismo que un dichoso.

48. Φιλόσοφος γίνου. Hazte amante del saber.

La sabiduría es sanaduría.

49. Όσια κρίνε. Estima lo sagrado.

Lo sagrado abre ante nosotros la herida de lo insólito en el devenir

50. Γνους πράττε. Obra de acuerdo con tu conciencia.

¿Puede salvarte la ética de la hetiquez?

51. Φόνου απέχου. No mates.

La vida y la muerte juegan una partida de ajedrez sin piezas ni estrategias.

52. Εχου δυνατά. Pide lo que sea posible.

Las expectativas son, a menudo, grandes ilusiones de andar por casa…

53. Σοφοίς χρω. Ten trato con los sabios.

¡Ay de los sabios que alejan de sí a los ignaros! ¡Falenas serán de su propia luz!

54. Ήθος δοκίμαζε. Examina tu carácter.

En algunos el carácter es un cráter; en otros, una crátera

55. Λαβν πόδος. Si recibiste, da.

No hay verdadero dar que no sea darse.

56. Υφορώ μηδένα. No menosprecies a nadie.

El orgullo es coprófago; se alimenta de nuestros excrementos.

57. Τέχν χρω. Haz uso del arte.

Arte de temblar y arte de templar: temple y temblor en el callar.

58. μέλλεις, δός. Haz lo que hay que hacer.

Hacer «lo que toca» es tocar el nervio del deber.

59. Ευεργεσίας τίμα. Honra la buena conducta.

Saber elogiar es un arte que solo se domina a la perfección cuando pasas del elogio al eulogio.

60. Φθόνει μηδενί. No envidies a nadie.

Paradójicamente, la envidia ciega.

61. Φυλακ πρόσεχε. Mantente en guardia.

Vivir «alerta» nos convierte en vigía de los daños.

62. Ελπίδα αίνει. Alaba la esperanza.

La esperanza es la sangre del deseo.

63. Διαβολήν μίσει. Aborrece la calumnia.

La murmuración es un ir y venir de ratones por los zócalos del vestíbulo de la fama.

64. Δικαίως κτω. Obtén las cosas justamente.

De los sinuosos sueños de los atajos siempre nos despierta la rigidez implacable del camino recto.

65. Αγαθούς τίμα. Honra a los buenos hombres.

El hombre bueno jamás se precia de serlo.

66. Κριτν γνθι. Reconoce al juez.

La ley es el fracaso de la especie.

67. Γάμους κράτει. Controla tus vínculos.

Más parece que tengamos suciedad que sociedad.

68. Τύχην νόμιζε. Reconoce la fortuna.

Azar es la sublimación de la impotencia.

69. γγύην φεγε. No hagas promesas arriesgadas.

Quien promete fácilmente con mayor facilidad incumple.

70. πλς διαλέγου. Habla llanamente.

La afeitación es familiar humilde de la afectación.

71. μοίοις χρ. Asóciate con los que piensan como tú.

El sectarismo no es sino un trompicón lingüístico del cesarismo.

72. Δαπανν ρχου. Controla tus gastos.

Quien dilapida se autolapida.

73. Κτώμενος δου. Sé feliz con lo que tienes.

Aceptar lo que se tiene vale más que tenerlo todo.

74. Αισχύνην σέβου. Ten sentimientos de pudor.

El fuero interno son las afueras del yo impúdico.

75. Χάριν κτέλει. Devuelve los favores.

Un favor jamás ha de ser una inversión.

76. Ευτυχίαν εύχου. Desea la felicidad.

La felicidad es un verbo que solo se conjuga en subjuntivo.

77. Τύχην στέργε. Acepta tu destino.

Mi destino es un atinado desatino.

78. κούων ρα. Escucha y observa.

Ser testigo no es un accidente, sino un compromiso de la voz y el oído.

79. Εργάσου κτητά. Trabaja por lo que es digno de ser adquirido.

No hay como desear ardientemente una meta para que se convierta en ciénaga de ceniza el camino hasta ella.

80. Έριν μίσει. Odia la discordia.

La discordia es el latido roto del cuerpo social.

81. Όνειδος έχθαιρε. Aborrece la injuria.

Injuriar es hablar con espuelas.

82. Υος μ καταρ. No maldigas a tus hijos.

Si del fracaso y del dolor se aprende, ¿por qué nos empeñamos en alejar de ellos a nuestros hijos?

83. Γλτταν σχε. Domina tu lengua.

Decía Antonio Pérez: «el cerco de los dientes, para miedo de la lengua». Por eso los viejos, algunos, son tan deslenguados…

84. βριν μύνου. Aborrece la violencia.

¡Bajo que terrible dorondón se nos alborota siempre la violencia!

85. Κρνε δίκαια. Sé justo juzgando.

Delinquir es humano; ser justo al juzgar, divino.

86. Χρ χρήμασιν. Dale uso a lo que tienes.

De mover bienes viene la concordia.

87. δωροδόκητος δίκαζε. Sé un juez incorruptible.

Un juez sobornado es, adivina…, la vida al revés.

88. Ατι παρόντα. Acusa cara a cara.

La entereza es una de las máscaras de la identidad.

89. Λέγε ειδώς. Habla cuando sepas.

Jugar con los vocablos es hablar con la boca para silenciar la razón.

90. Βίας μη έχου. Renuncia a la violencia.

La violencia es siempre una sinrazón.

91. λύπως βίου. Vive sin penas.

Se necesita una sólida experiencia para llegar a la liviana y alegre irresponsabilidad…

92. μίλει πρως. Sé amable en tus relaciones.

La cortesía, supremo bien.

93. Πέρας πιτέλει μ ποδειλιν. Completa la carrera y no te acobardes.

El final es el penúltimo nombre del inicio.

94. Φιλοφρόνει πάσιν. Muestra benevolencia con todo el mundo.

Si tendrá mala fama el bien, que unimos malentendido y nos negamos a hacer lo mismo con *bienentendido.

95. Γυναικς ρχε άρχε. Controla a tu esposa.

A la mujer que “no le pasa nada”, se le amontona todo.

96. Σεαυτόν ευ ποίει. Hazte el bien a ti mismo.

Todos somos monstruos en nuestros laberintos. Cuando los compartimos, no se multiplican las salidas, sino los perdimientos.

97. Ευπροσήγορος γίνου. Sé amable con todos.

La amabilidad es embajadora del bien.

98. Αποκρίνου εν καιρ. Responde en el momento oportuno.

Una respuesta en sazón aplaca los ánimos.

99. Πόνει μετά δικαίου. Esfuérzate más allá de lo necesario.

La abnegación es la rara praxis del narcisismo.

100. Πράττε αμετανοήτως. Actúa sin arrepentimiento.

La determinación lo inicia todo.

101.  Αμαρτάνων μετανόει. Arrepiéntete cuando te equivoques.

Renegar del error es abrazar el acierto.

102.  Οφθαλμού κράτει. Domina tu mirada.

Al amor a primera vista prefiero el amor a mirada continua.

103.  Βουλεύου χρήσιμα. Da consejos oportunos.

Hay consejos mollares como conejos.

104.  Πρττε συντόμως. Actua sin vacilar.

La duda paraliza; la deuda descabella.

105.   Φιλίαν φύλασσε. Conserva la amistad.

La fidelidad ennoblece.

106.   Ευγνώμων γίνου. Sé agradecido.

Con  el agradecer se nace…

107.   Ομόνοιαν δίωκε. Busca la concordia.

Reconocer el mérito ajeno es el fundamento de la concordia civil.

108.    Άρρητα μη λέγε. No digas lo indecible.

¿No serán las mentiras la única vía torcida que tiene la verdad para revelarse?

109.  Τ κρατον φοβο. Teme a quienes mandan.

Los despachos del poder son las cajas fuertes de la opacidad.

110.   Τ συμφέρον θηρ. Busca tu beneficio.

El único sí verdadero del amor es el siamés.

111.  Καιρν προσδέχου. Acepta las medidas necesarias.

Gobernar no es complacer, sino «emplazar» lo posible.

112.  Έχθρας διάλυει. Aniquila el odio.

El odio es un camino circular.

113.   Γήρας προσδέχου. Acepta la vejez.

La senda de los años seda los daños…

114.   Επί ρώμη μη καυχώ. No alardees de tu fuerza.

 Solo a la fuerza amasa la masa.

115.  Ευφημίαν άσκει. Ejercita una buena reputación.

El buen nombre nos precede con holgura desafectada.

116.   Απέχθειαν φεύγε. Evita el resentimiento.

Re-sentimiento, porque lo retuerce.

117.   Πλούτει δικαίως. Enriquécete de manera honrada.

Los áticos de lujo restauran, espacialmente, la pirámide jerárquica de la riqueza.

118.   Δόξαν μ λεπε. No pierdas el honor.

El honor es primo hermano del buen nombre.

119.    Κινδύνευε φρονίμως. Corre riesgos razonables.

Un riesgo calculado es como la domesticación del instinto.

120.   Κακίαν μίσει. Aborrece el mal.

Pero no le pierdas la cara.

121.   Μανθάνων μη κάμνε. No te canses de aprender.

La pedantería es la indigestión del saber.

122.   Φειδόμενος μ λεπε. No dejes de ahorrar.

El ahorro impide ciertas pesadillas.

123.  Χρησμος θαύμαζε. Admira los oráculos.

Los augures duermen sobre hojas de aza(ha)r.

124.  Ους τρέφεις αγάπα. Ama a quienes te alimentan.

Aprende del perro, que no muerde la mano que lo alimenta.

125.  Απόντι μη μάχου. No combatas contra aquel que está ausente.

Solo somos prójimos propios de lo próximo.

126.  Πρεσβύτερον σέβου. Respeta al anciano.

Nunca como en la vejez el cuerpo se convierte en un atlas geográfico del dolor que oculta el político del deseo.

127.   Νεώτερον δίδασκε. Enseña a los más jóvenes.

Cámaras de esperanza es la juventud.

128.   Πλούτω απόστει. Distánciate de la riqueza.

La riqueza no es la mejor amiga, ciertamente.

129.   Σεαυτόν αιδού. Respétate a ti mismo.

Cualquier autobiografía es, literalmente, una indagación, como bien lo vio Valéry cuando dijo que se ha de entrar en uno mismo armado hasta los dientes…, con arma blanca, sin duda.

130.  Μη άρχε υβρίζων. No seas dominado por la arrogancia.

Eso tiene de injusta la vanidad: siempre se prefiere el elogio de quienes nos los escatiman.

131. Προγόνους στεφάνου. Corona a tus antepasados.

Para honrar a los antepasados, estos deben  haberse honrado a sí mismos,

132.   Θνήσκε υπέρ πατρίδος. Muere por tu patria.

Un hombre libre no posee patria alguna. Cuando la patria lo posee, lo reduce a la más oprobiosa esclavitud.

133.  Τ βί μ χθου. No vivas tu vida descontento.

Sí, por extraño que literalmente nos parezca, hay quienes le tienen alergia a la alegría.

134.  Επί νεκρώ μη γέλα. No te burles de los muertos.

Silencio literal: los muertos no cuentan.

135. Ατυχούντι συνάχθου. Siente compasión por los desgraciados.

La compasión en modo alguno es pasión compartida; antes bien, caridad impuesta.

136.  Χαρίζου βλαβς. Gratifica sin herir.

Que a tu dar generoso no lo acompañe la revolera de la superioridad: da como si dieras a un hermano.

137. Μ π παντ λυπο. No tengas preocupaciones.

Si serán expansivas las preocupaciones, que se apoderan de ti mucho antes de convertirse en ocupaciones.

138.  ξ εγενν γέννα. Extrae siempre lo bueno de lo que es bueno.

La razón busca a menudo refugio en la sólida coraza del corazón: ¿dónde mejor protegida y alimentada?

139.   παγγέλλου μηδενί. No hagas promesas a nadie.

Prometer nos esclaviza; no cumplir, nos hunde,

140.  Φθιμένους μ δίκει. No te equivoques con los muertos.

Ni muerto se descansa…

141. Ε πάσχε ς θνητός. Hazlo lo mejor que tu condición mortal te  permita.

Perecer no es desaparecer, si obras a conciencia.

142.  Τύχ μη πίστευε. No confíes en la suerte.

El azar se esquiva a sí mismo

143.   Πας ν κόσμιος σθι. En la infancia pórtate bien.

Los niños modosos son un encanto; los traviesos, encantadores…

144.  βν γκρατής. En la juventud sé disciplinado.

Juventud sin disciplina; adultez perdida y mohína.

145.  Μέσος δίκαιος. En la madurez sé honesto.

Hez de la madurez es la deshonestidad

146.  Πρεσβύτης ελογος. En la vejez sé sensible.

Agostarnos es otra manera de florecer.

147.  Τελεύτα άλυπος. Muere exento de sufrimiento.

Morir sin dolor alivia el dolor de morir.

                Habrán advertido los intelectores que hayan logrado llegar hasta aquí, que los grafiteros morales desdeñaban la lectura previa, de ahí que haya tantas repeticiones en esos mensajes. Aun a riesgo de volverme pesado con dichas reiteraciones, las he tomado como un desafío para ser capaz de buscar una variación en mis «pifias», de modo que la diversión presidiera la divulgación de esta sabiduría antigua e imperecedera. Reconozco que, de buen comienzo, me había rondado la idea hacer una versión jocosa «a lo Jardiel» y sus estupendas Máximas mínimas», pero luego me he dejado llevar por mis propios pozaforismos y en ellos he resistido la tentación de la eutrapelia. Lo doy por bien empleado si mi pasatiempo ha aliviado su a veces oneroso paso en mis sufridos intelectores.

Sirva esta entrada del Diario para desear a quienes definí como «El lector es una isla en el río del tiempo» un magnífico nuevo año de lecturas harto más interesantes que esta lúdica minucia presente.